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Hamas

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Hamas (acrónimo de la expresión árabe Harakat al-mugawama al-islamiya, ‘Movimiento de Resistencia Islámica’), grupo insurrecto islámico palestino que pretende expulsar a Israel, mediante la lucha armada, de los territorios que considera pertenecientes a Palestina. Surgido de una rama de los Hermanos Musulmanes, implicada en el trabajo religioso, social y educativo en la franja de Gaza, y con muchos miembros fuera de los territorios ocupados por Israel, Hamas se fundó en 1988, con Ahmed Yasín como su principal dirigente.

 

Hamas nació por el impulso revolucionario generado por la intifada palestina, que comenzó a finales de 1987, y se estableció como uno de los elementos más extremistas del levantamiento. A medida que progresaba la intifada, Hamas comenzó a combinar ataques contra israelíes con acciones contra los palestinos moderados, especialmente contra los miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). Se opuso firmemente al proceso de paz que condujo a la creación de la Autoridad Nacional Palestina en mayo de 1994, advirtiendo que comenzaría la guerra civil si se alcanzaba un acuerdo, y continuó los ataques terroristas a Israel, incluidos los actos indiscriminados llevados a cabo por suicidas, como la explosión de una bomba en el centro de Tel Aviv-Yafo el 19 de octubre de 1994, que ocasionó 22 muertos. El nuevo gobierno palestino comenzó a utilizar duras medidas represivas contra Hamas y encarceló a muchos activistas.

 

En marzo de 1996, Hamas reinició su campaña de atentados indiscriminados en territorio israelí, tras los cuales se llevó a cabo una detención masiva de miles de sus militantes por parte de la policía palestina y del Ejército israelí. Después de los sucesos acaecidos en septiembre de ese año, en Jerusalén, Cisjordania y Gaza, con motivo de la apertura de un túnel bajo la principal mezquita jerosolimitana ordenada por el primer ministro israelí, el conservador Benjamín Netanyahu, el movimiento Hamas llevó a cabo una llamada generalizada a los palestinos encaminada a provocar el “enfrentamiento total” con los israelíes.

 

En marzo de 1997, Hamas respondió con un atentado en Tel Aviv-Yafo, que causó cuatro muertos y 46 heridos, a la construcción de un barrio judío en una colina de la zona árabe de la ciudad de Jerusalén, recrudeciendo así el conflicto árabe-israelí. El 30 de julio y el 4 de septiembre del mismo año, el grupo terrorista insistió en su intento de reventar el proceso de paz en Oriente Próximo al llevar a cabo dos nuevos atentados en Jerusalén, que desencadenaron la inmediata reacción israelí y la consiguiente crisis dentro del gobierno de la Autoridad Nacional Palestina presidida por Yasir Arafat. Éste desmanteló el 24 de septiembre la infraestructura de Hamas en la franja de Gaza, procediendo a la detención de decenas de sus militantes.

 

No obstante, la liberación de Ahmed Yasín (el fundador de Hamas) por parte de Israel, que tuvo lugar el 6 de octubre siguiente, acercó las posiciones de todos los grupos palestinos. Yasín ofreció a los israelíes, al día siguiente, un alto el fuego. Pero la situación volvió a agravarse cuando, a finales de marzo de 1998, murió acribillado a balazos, en un atentado sin esclarecer, el jefe militar de Hamas, Mohiedín al Sharif, responsable de los atentados de julio y septiembre del año anterior perpetrados en Jerusalén. El 29 de octubre de ese año, Arafat ordenó la detención de casi cien militantes y dirigentes de la organización, así como la del propio Yasín en su domicilio, después de que Hamas se responsabilizara de un nuevo atentado en Gaza. El 6 de noviembre siguiente, un nuevo atentado del mismo grupo en Jerusalén volvió a poner en grave peligro el proceso de paz, recientemente retomado por Netanyahu y Arafat.